La ANMAT habilitó a la Universidad Nacional de Rosario para elaborar zidovudina en su Planta Piloto de Medicamentos.
La Universidad Nacional de Rosario (UNR) recibió la autorización de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) para producir zidovudina (AZT), un medicamento antirretroviral en presentación de jarabe pediátrico destinado al tratamiento del VIH en niños y a la prevención de la transmisión vertical del virus.
La elaboración se realizará en la Planta Piloto de Medicamentos de la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas, que obtuvo la habilitación para fabricar este producto.
El decano de esa facultad, Andrés Sciara, explicó que se trata del primer medicamento que producirá la planta tras la autorización de la ANMAT y destacó el trabajo conjunto de investigadores, docentes y estudiantes.
“El objetivo era trabajar en medicamentos que no desarrolla el sector privado, pero que representan una necesidad importante para el sistema público de salud”, afirmó.
Sciara explicó que el proyecto lleva más de cinco años de desarrollo. Durante ese período se realizaron los estudios de estabilidad y el proceso de registro. Con la reciente autorización del organismo nacional, la planta quedó habilitada para producir el medicamento y comercializarlo con su envase, etiquetado y prospecto aprobados.
El jarabe de zidovudina está destinado principalmente a niños y también se utiliza para prevenir la transmisión del VIH de madre a hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia. Según detalló el decano, la formulación incorpora saborizantes frutales para facilitar su administración en pacientes pediátricos.
La capacidad prevista para el primer lote es de 15.000 envases. En ese sentido, Sciara señaló que la universidad trabaja para contar con información que permita dimensionar la demanda y planificar la producción.
Asimismo, destacó el papel de la universidad pública en el desarrollo de este tipo de iniciativas. “La universidad es una de las herramientas más importantes que tiene el país para transformar la realidad de la gente y generar movilidad social”, sostuvo.
Tras la habilitación de la planta, el próximo paso será completar el proceso de liberación del primer lote ante la ANMAT y coordinar con el Ministerio de Salud la distribución del medicamento dentro del sistema público, con el objetivo de ampliar el acceso a un tratamiento que actualmente depende, en gran medida, de la importación.
