La Universidad Nacional de Córdoba realizará el primer estudio de neuromarketing con resonancia magnética funcional

La Universidad Nacional de Córdoba realizará el primer estudio de neuromarketing con resonancia magnética funcional

Por primera vez en Córdoba se aplicará resonancia magnética funcional (fMRI, por sus siglas en inglés) para estudiar las emociones que se activan en nuestro cerebro. El objetivo es analizar los procesos neuronales asociados a mensajes persuasivos sobre el ahorro de agua.

Los resultados pueden ser útiles para diseñar campañas más efectivas sobre este problema. Recordemos que la ciudad de Córdoba tiene un consumo de unos 400 litros por día y por habitante, muy lejos de los valores recomendados por organismos internacionales.

Pero, más allá de su potencial impacto, este proyecto abre las puertas para que muchos investigadores utilicen esta técnica, que antes no estaba disponible en la UNC. Para realizar estudios con un equipo de fRMI había que contratar a empresas privadas o solicitar colaboraciones con otras universidades.

“Este trabajo tiene tres aportes. El primero es el desarrollo que hicimos para que el resonador esté en condiciones de ser usado en estudios de comportamiento del consumidor. El segundo es la producción científica propia de nuestro equipo. Y el tercero es vincularnos con otras universidades y con una empresa”, señala Juan Bruno, director del proyecto.

Bruno es docente de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNC y actualmente fue contratado por la Universidad Miguel Hernández (España) como investigador por varios años. Allá está desarrollando un equipo de neuromarketing con universidades que incluye a la UNC.

El proyecto fue posible gracias a un subsidio de la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la UNC (Secyt-UNC), especial para Neurociencia. Fue el único de ciencias sociales en recibir esa ayuda económica y el único que aplicó los fondos en el uso del equipo del Hospital Nacional de Clínicas de la UNC.

Este instituto de salud cuenta con un resonador de última generación, pero nunca se había utilizado para hacer neuromarketing. “Cuando uno va a hacerse una resonancia por un pedido médico, le sacan una foto al cerebro. Nosotros necesitamos un video, ver cómo cambia la actividad cerebral durante un experimento. En términos simples, eso es resonancia funcional”, explica Bruno.

Por su parte, Carolina Sánchez, docente en Ciencias Económicas e investigadora responsable del proyecto, reconoce: “Todo empezó a fluir gracias a la calidad humana de los compañeros de la UNC, del Conicet y del Hospital”.

Cuenta que el personal técnico del hospital trabajó en la puesta a punto del resonador para adaptarlo a esta nueva línea de investigación. En paralelo, el equipo del proyecto gestionó con Philips la instalación de un módulo que ya había sido adquirido, pero aún no se encontraba operativo.

Y desde la Facultad de Psicología aportaron una botonera especial para que las personas respondan sin que interfiera con el magnetismo que genera el resonador. Finalmente, armaron una pantalla muy “artesanal” para que los voluntarios visualicen los mensajes mientras están dentro del equipo.

Los investigadores también redactaron una guía en español para otros investigadores que quieran hacer estudios con fRMI. Ahora solo resta terminar los estímulos del experimento y convocar a los ciudadanos a participar.

 

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